El amor en los tiempos de la naftalina

June 27, 2008

Hoy en la biblioteca llegó una donación de libros que se notaba a la legua, provenían de una limpieza de garage. Entre varios libros de texto escolar de los 70, pedazos de novelas varias, libros antiquísimos de historia universal de Mallet y otros, me topo con esta joyita:

“El amor y el matrimonio”, de María Carmichael Stopes, Buenos Aires, Editorial “El Ombú”, 1932. El pobre está todo amarillento y se ve que viene bastante baqueteado, sin tapas y sin algunas partes, pero relativamente legible. Lo saqué de la montaña de basura porque me llamó la atención, tal como lo hizo en su momento “Vocaciones femeninas” (entre donde “Virgen y religiosa” y “Soltera por vocación” figuraban entre las apetitosas alternativas de vida, según el libro). Pero me llevé una sorpresa al leer algunas partes de esta pseudo feminista de salón y mujer progresista que fue duramente criticada por la iglesia católica. El libro contiene un fuerte mensaje pro-feminista pero con muchísimas contradicciones propias de la época. Personalmente, el libro no vale nada. Algunas cosas que me hicieron reir:

A pesar del cinismo, de la mundanidad o el egoísmo evidenciado bajo el cual puede ocultarse, el corazón de todo hombre joven suspira por un gran deseo: la realización de un sueño magnífico, la unión de toda la vida con una compañera.

O sea, los hombres son animales idiotas que, en el fondo, son ositos de peluche que se quieren casar.

Hay también un punto sobre el cual hemos reflexionado, probablemente en vano, a saber: ¿Qué es la menstruación? Esta es una pregunta a la cual no se puede contestar todavía. En el cerebro del ignorante parecerá que un doctor cualquiera puede contestar en seguida esta pregunta, pero muchos médicos están todavía muy lejos de poder satisfacerla de un modo aproximadamente correcto.

Nota de mi señora madre: “Pero ¿de qué año es eso? 1932 o 1532?” El lado esotérico-simplista que le quiso dar al asunto me hizo saltear varias páginas.

Este libro además, posee muchísimo contenido educativo, incluyendo su propia versión científica del sexo:

Dos seres humanos son dos cuerpos cargados de electricidad, pero con un potencial diferente. Aislados uno de otro, las fuerzas eléctricas son invisibles entre ellos, pero si se ponen en contacto, la fuerza se transforma en una chispa y arroja una luz brillante que se produce en ellos. Es su amor.

Más allá del chiste fácil de “hacer el amor produce estática, use cama de madera”, podríamos pensar esto como una alternativa a la crisis energética mundial. Una se imagina fábricas enteras llenas de camas con parejas dándole a la matraca con un fin meramente ecológico. Brillante.

Un conocimiento impersonal y científico de la estructura de nuestro cuerpo es la mejor garantía contra la curiosidad malsana y las pasiones lascivas.

Comunidad LGBT, abstenerse.

Y no debemos olvidar que los animales son ayudados por la naturaleza; generalmente hacen la corte en la época en que la hembra empieza a sentir el deseo natural. Pero el hombre, que quiere a su compañera tanto en la época como fuera de ella, tiene un doble deber que cumplir, y le es preciso también despertarla y encantarla, excitar en ella esa aptitud local que hubiera sido para él naturalmente hasta cierto punto, si hubiera esperado a que naciera en ella el deseo.

O sea, el que quiere celeste, que le cueste. Según la señora, es un deber del hombre el estimularnos, le guste o no. Fascinante.

Sinceramente obvié el 90% del resto del libro con alto contenido azucarado y metafórico mencionando arco iris, cuerdas de violín, flores que se abren y demás porque me produce arcadas al leerlo. Y después se preguntan por qué la mujer es un ser tan complejo: porque minas como éstas, la complican.

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Sup / que tal

May 15, 2007

Y como bien he dicho en mis otros blogs (bah, no son tantos. Solo Pitas y LJ), aquí estoy y veremos lo que pasa.

Es tan raro escribir en español en un blog que tengo que mirar mis dedos en el teclado para comprobar fehacientemente que sí! estoy escribiendo en CAS-TE-LLA-NO!

Esta cosa necesita edición y un layout algo más bonito, por lo tanto, chau!